The Big Year 2013: De vuelta a Orgi

6 enero
Quedan 359 días

Durante 13 años estuve trabajando en el Bosque de Orgi, un robledal de llanura en el Valle de Ultzama, unos 25 kilómetros al norte de Pamplona. Conozco muy bien este lugar y sabía que podía brindarme algunas especies nuevas para mi lista, así que junto con mi madre y mi hija nos acercamos a hacer un breve paseo. Día soleado y en calma, perfecto para buscar los pequeños habitantes alados del bosque ya que estos días agradables de invierno suelen estar especialmente activos.
Paseamos por los caminos donde ya hay algunos otros visitantes ajenos a la avifauna que nos rodea. Precísamente su presencia me hacen tomar conciencia de lo ruidosos que somos los humanos, pues tratando de detectar cualquier sonido emitido por los pájaros siento que las conversaciones, nunca estridentes, de estos visitantes, resultan demasiado molestas ya que tapan a los sonidos de las aves. Aún así ante nosotros van apareciendo mirlos, trepadores, agateadores, carboneros, herrerillos, zorzales, pinzones y otros muchos.

Presto especial atención en captar los sonidos del pico menor, una especie relativamente común en este lugar y no tan fácil de encontrar en otros, pero sin suerte. El único carpintero que se deja oír es un pico picapinos que tamborilea brevemente y luego emite su reclamo de contacto.
Finalmente logro añadir tres nuevas especies:

66. Regulus ignicapilla
67. Sitta europaea
68. Poecile palustris


Este pequeño pájaro, al carbonero palustre, pasa desapercibido muchas veces por sus colores apagados. A veces incluso cuesta encontrarlo, porque es una especie que nunca presenta densidades poblacionales altas, pero en esta ocasión apareció pronto y se dejó ver muy bien.

Mi hija se ha animado a retratarme en pleno Big Year. Aquí parece que dego: “¡¡Oh, golondrinas en invierno!!”. No se alarmen, aún no las he visto…

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2 responses to “The Big Year 2013: De vuelta a Orgi”

  1. Miguel PintoCebrián says :

    Cuando empecé a ver pájaros hace ahora unos 38 años fueron los carboneros comunes los que me animaron a seguir (bueno;en realidad fue un agateador común pero cuando intentaba ver carboneros). El caso es que los páridos tienen una personalidad difícil de encontrar en otros pájaros. Y el carbonero palustre, menos colorido que el resto de la cuadrilla, puede parecer simple pero es un símbolo: los pajareros debemos prestar atención a todas las especies y no solo a las mas raras, amenazadas o espectaculares.

    ¡No importa el pájaro que sea, todos son importantes!.

    Miguel A. Pinto Cebrián

    • gorkagorospe says :

      Si, estos páridos, que no paridos, fueron nuestro primer reto en identificación de emplumados para los principiantes… y encima como se dejan ver cerca. Efectivamente, no importa el pájaro que sea, si después de 38 años (yo creo que llevo un poco menos que tu: concretamente 36) sigues disfrutando con estas aves comunes entonces aún tenemos esa locura cuerda.

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