Archive | February 2013

The Big Year 2013: Quitándome una espina

15 enero
Quedan 350 días

Nieva, y nieva mucho; es lo que veo cuando me levanto por la mañana y pienso: ¡Hoy es el día!

Años atrás ayudé a una persona (a quien mencionaremos aquí discretamente como Rodríguez) a ver un treparriscos, precioso pájaro que deseaba observar con gran avidez. Me llegaron noticias de su presencia en la foz de Lumbier y, como sabía que estaba muy cerquita del lugar, le llamé y se lo dije. Fue afortunada y nada más llegar a la foz dió con el pájaro, hecho del cuál me alegro sobremanera. Yo llegué media hora más tarde y ya no hubo manera de verlo… ¡hasta hoy! Si señoras y señores, este es uno de los secretos mejor guardados, más que la fórmula de la Coca Cola: yo nunca había visto un treparriscos en Navarra, con lo cuál inmediatamente fui mofa de Rodríguez (la única persona que sabía de este secreto, por circunstancias evidentes).

He llegado a ver treparriscos en lugares bastante típicos, como Ordesa, y en otros bastante inverosímiles, como el cabo Higer, en la costa guipuzcoana, o incluso en una torre del castillo de Neuschwanstein, en Alemania… si, ese castillo de sale en los puzzles de 1000, 2000 y 5000 piezas. Así que mi frustración con este pájaro en Navarra era considerable. Cada vez que se daban condiciones favorables visitaba Etxauri, Mintxate, Lumbier y otros renombrados roquedos navarros con la esperanza de dar con él. Cuando me planteé participar en The Big Year me dije que de este año no pasaba, así que un día como el de hoy estaba señalado: nevadas, aguanieve, frío. Preparativos y fuera…

Camino de Lumbier me doy cuenta de que las condiciones meteorlógicas son aún peores de lo que parecían desde Pamplona: viento moderadamente fuerte y aguanieve intenso sin pausa y me digo: “¡Pero a dónde vas!” Aparco el coche y me encamino hacia la foz bien abrigado y con paraguas. El camino está inundado con 10 cm. de nieve semiderretida y abundantes charcos, así que mi calzado (que no era el más adecuado) no tarda en sufrir inundaciones. La foz tiene un aspecto desangelado y apenas se ve algún que otro buitre valiente volando de un risco a otro. Después de caminar unos cientos de metros por su interior me doy cuenta de que hoy no hay condiciones adecuadas para hacer nada en este lugar, así que me doy media vuelta, Pero hete aquí que uno metros después noto que algo se mueve en una hoquedad de la pared; temiendo que pueda ser un colirrojo tizón alzo los binoculares (sin perder aún toda mi esperanza) y ¡ahí está! Un bonito treparriscos. La espina clavada sale sin dolor y Rodríguez recibió LA LLAMADA: “Ya era hora, Gorospe”.
N qué decir que no hubo nada más que añadir en este lugar, una vez cumplida la misión lo abandoné rápidamente dejándo a las chovas piquirrojas haciendo cabriolas en el aire.

103. Tichodroma muraria

Rodríguez se mofa de Gorospe.

Aún tuve energías para pasar por la depuradora de aguas de Sangüesa, por si algún ser alado se había refugiado en dicho lugar. Poca cosa, pero se añade una especie al elenco de mis listas:

104. Tringa ochropus

Y aún me fui hasta la Laguna de Dos Reinos donde añadí…

105. Anas acuta
106. Cisticola juncidis 

Birdwatching in the rain.

Pero lo desapacible del día aconsejó una huída. En el camino de vuelta a casa aún me detuve un instante en la Laguna de Pitillas, pero de igual manera abandoné el lugar rápidamente, no se podía estar y las posibilidades de poder ver aves en esas condiciones eran realmente escasas. Habrá más ocasiones…

Sin duda alguna el treparriscos se convierte en el pájaro del día por méritos obvios e indiscutibles.

The Big Year 2013: En la escuela…

13 enero
Quedan 352 días

Cuando era un jovenzuelo ya me dedicaba con ahinco a la observación de aves, y uno de mis lugares predilectos para llevar a cabo esta actividad era la Bahía de Txingudi, en Gipuzkoa. Este lugar se convirtió en mi escuela y allí fue donde aprendí mucho del oficio… con recuerdos tan gratos como mi primera cita de cormorán grande (cuando aún eran aves escasas por nuestros lares) y otros muchos.

Anunciaban un día movido en lo que al tiempo se refería, con vientos intensos del noroeste, así que decidí acercarme a la costa, a una hora escasa de mi hogar. El día prometía el poder añadir un buen puñado de especies a la lista, pues se trataba de visitar un medio totalmente diferente a los lugares visitados hasta el momento en este Big Year 2013.
Luego resultó que no fué para tanto, ya que el viento más que del noroeste vino del suroeste y la cosa en la bahía estaba bastante calmada. Eso si, las aves invernantes habituales estaban por ahí y gustosas entraron a formar parte de mis listas.

Primera parada: puerto de Hondarribia.
Un lugar en el que habitualmente pueden encontrarse buenos números y variedad de gaviotas y otras aves que se refugian de los temporales. Como el temporal no fue tal el ambiente estaba muy tranquilito, pero sin necesidad de sacar el telescopio y de una mirada rápida ya comencé a sumar…

80. Alca torda
81. Gavia immer

Segunda parada: cabo Higer.
Una parada rápida también, porque se puso a llover con cierta intensidad y la situación se puso un poco complicada, amén de un regalito que dejó un perro en un lugar inadecuado y yo tuve a bien “encontrar”. No obstante algunos alcatraces atlánticos pescaban frente al cabo y un precioso adulto de halcón peregrino descansaba sobre una roca destacada del islote de Amuitze, con cara de estar un poco fastidiado por el chaparrón.

82. Morus bassanus
83. Larus melanocephalus
84. Falco peregrinus

En Higer algún cuadrúpedo había dejado un recuerdo que encontré por casualidad. A pesar de mis labores de intensa y cuidadosa limpieza el aroma me acompañó durante toda la jornada.

Tercera parada: Plaiaundi.
Sabía que esta zona me podía brindar un buen número de especies y así fue. Además, con la lluvia reinante la posibilidad de refugiarme en los observatorios y torres eran una perspectiva mucho más agradable que las otras opciones a campo abierto, así que no dude ni un momento en pasarme por aquí. Con la marea subiendo comienza a haber movimiento de aves retornando de las áreas intermareales, así que se presenta como un buen momento para la observación en este lugar. Presto además gran atención a las aguas de la bahía, últimamente se han visto un colimbo chico y una gaviota de Delaware, especies que estaría muy bien poder añadirlas por su escasez. Limícolas, gaviotas y otros se van añadiendo. Incluso puedo leer un par de anillas de color en una gaviota patiamarilla y un gaviota sombría. Finalmente detecto al colimbo chico lejísimos, aunque sin dudas sobre su identificación. De la delawarensis ni rastro.

Ánades frisos echándose una siestecita.

85. Tachybaptus ruficollis
86. Rallus aquaticus (sólo oído)
87. Larus marinus
88. Arenaria interpres
89. Tringa totanus
90. Pluvialis squatarola
91. Calidris alpina
92. Egretta garzetta
93. Larus fuscus
94. Numenius arquata
95. Charadrius hiaticula
96. Gavia stellata
97. Numenius phaeopus
98. Gallinula chloropus
99. Tringa nebularia
100. Recurvirostra avosetta
101. Gallinago gallinago

Unos cuantos limícolas aguantando el chaparrón en la laguna de San Lorenzo de Plaiaundi.

Volviendo a Pamplona me detengo en la Balsa de Loza, llovieeeeeeeeendo. Sin salir del coche, ya que no parece haber gran cosa, veo unos seres blancos que caminan detrás de los caballos:

102. Bubulcus ibis

El colimbo chico fue la estrella del día para mi, definitivamente, por ser un pájaro (ave) que pocas veces se ve. No todos los inviernos aparece por estas costas, así que era imprescindible aprovechar esta oportunidad para que se uniera al resto de especies que ya forman parte de mis pájaros.

The Big Year 2013: Censo de acuáticas

12 enero
Quedan 353 días

Llevo muchos años participando en los censos de acuáticas, concretamente en dos pequeños humedales navarros: la Balsa de Eskoritz (Zolina) y la Balsa de Muskildigorri (Ultzama). Hoy tocaba, como cada invierno, contar las aves acuáticas presentes en dichas masas de agua en una actividad que se hace a nivel europeo. Así que me puse en marcha temprano por la mañana y bien equipado con todo lo necesario: binoculares, telescopio con su trípode, cuaderno de campo y cuenta-aves… eeehm ¿Cómo se llama este dichoso aparatito? Hay quien lo llama cuenta-troncos, cuenta-células… en fín, todo depende de la actividad a la que uno se dedique.

Primera parada: Balsa de Eskoritz, en Zolina.
Subo a la colina que hay al suroeste y desde se domina perfectamente toda la masa de agua. Inicio el conteo y presto especial atención a las gaviotas, pues como ya relaté hace unas cuantas entradas las gaviotas canas presentes en este lugar no se dejaron ver en mi última visita. ¡Y bien por ello! porque al de un rato encuentro a una de las canas nadando plácidamente (la otra parece haber desaparecido). Finalmente el conteo arroja buenas cifras de silbón europeo, focha común y gaviota reidora, además de un grupito de tarros blancos, unos cuantos ánades frisos, cucharas comunes y algún que otro zampullín cuellinegro, entre otros. Las nuevas adquisiciones para la lista fueron:

75. Tadorna tadorna
76. Larus canus
77. Podiceps nigricollis

Segunda parada: Balsa de Muskildigorri, en el valle de Ultzama.
Se trata de un humedal más pequeño y la visibilidad sobre él es peor, pues algunas zonas quedan ocultas a mi vista, así que se trata de pasar más tiempo en el lugar para ver qué aves van circulando de un lado para otro. Al cabo de más o menos 45 minutos de vigilincia creo haber detectado la mayor parte de acuáticas presentes en el lugar, ansarones, patos de cuatro especies diferentes, un cormorán grande y unas cuantas fochas. Sorprendentemente aquí también puedo añadir algunas especies nuevas a mis listas:

78. Anser anser
79. Aythya fuligula

La gaviota cana es una especie realmente escasa en la Península Ibérica y bastante rara en Navarra, así que esta observación es realmente buena y valiosa para las listas. Mayor satisfacción produce si además ha sido una especie trabajada, ya que falló en la anterior búsqueda.